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My Story - Student #39

Student artwork

 

Escrito: 03-26-24

Mi viaje a Estados Unidos.

 

Cuando mi mamá viajó a Estados Unidos en marzo del 2021, la vida para mi y mis hermanos cambió por completo. Esto sucedió ya que en mi país (Ecuador) las cosas estaban muy feas: la pandemia, robos, corrupción, y muchos otros factores que hacía que el país no sea una buena fuente de recursos ya que hasta el trabajo estaba escaso. Mi mamá hacía todo por sacarnos adelante a mi y a mis hermanos pero era muy complicado ya que ella estaba completamente sola.  Ella se resignó y siguió luchando por nosotros, pero al pasar el tiempo ella nos hacía mucha falta y ella decidió traernos a su lado. Las cosas para ella no eran fáciles ya que ella era sola y el viaje es muy caro, pero como nosotros también le hacíamos falta a ella hizo lo posible porque estemos a su lado. Después de tanta espera nos dio la noticia de que por fin la podremos ver eso sucedió en diciembre del 2023 tras todo el papeleo nuestro viaje se programó para el 3 de enero del 2024.

Yo y mis hermanos tuvimos que salir un día antes ya que el vuelo salía en otra ciudad (Guayaquil). Salimos el 2 de enero y nos despedimos de nuestros seres queridos con lágrimas en los ojos y con la esperanza de un día volver a vernos. Eran las 3 de la tarde y nos subimos en el carro directo al aeropuerto de Guayaquil a las 3 de la mañana. Nuestro vuelo salió al Salvador llegamos a las 6 de la mañana tres horas después nos recogieron y nos llevaron en un carro hacia Guatemala cabe recalcar que desde allí. El viaje comenzó  lo peor del viaje. Era un calor tremendo que en el carro caían las gotas de sudor y aún faltaban tres horas de camino después de llegar. Nos llevaron a un departamento en el que nos sacaron al siguiente día. Nos llevaron nuevamente y esta vez eran como seis horas de caminos así viajamos como tres días a veces descansamos o solo parábamos a comer así fue hasta que llegamos a la frontera de Guatemala con México (lo más feo). Primero, pasamos como una selva en un autobús escolar. Después, tuvimos que llegar a un lugar muy feo ya que era como un lugar donde tiraban demasiada basura y criaban chanchos. Cruzamos ese lugar. Después, cruzamos  un lago en balsas y al finalizar eso llegamos a México. Fue terrible esos días que pasamos allí ya que al iniciar nos llevaron en camionetas y así mismo estaba un calor tremendo y no teníamos con qué cubrirnos. Llegamos a un lugar donde pudimos bañarnos y comer, para ese tiempo ya estuvimos arrepentidos del viaje, pero cada día íbamos avanzando un poco más. Yo le rezaba a Dios para que el tiempo pase rápido y por fin pueda ver a mi mama. Conocí a mucha gente de distintos lugares en las casas que nos hacían descansar. Después de haber recorrido casi todo México, llegamos a la última casa ( la peor). En aquella casa nos tocó quedarnos como cuatro días ya que era lo último de nuestro viaje. La señora era muy brava. Le molestaba absolutamente todo pero no solo era así con nosotros sino también con las personas que estaban ahí.

Pasaron los días y nos tocó lo peor del viaje. Al cruzar el Río Bravo, cabe recalcar que eran fechas de invierno y el clima era demasiado frío. Nosotros ya casi no teníamos ropa y llegamos a la frontera que se llama Piedras Negras. Llegamos a ese lugar el 16 de enero a las tres de la mañana y el clima en -3 grados nos hizo caminar como 20 minutos. Llegamos a una casa botada. Tenían una fogata y había un cuarto solo para señoras con bebés y otro para los restantes. Pasaron dos horas y nos dijeron que nos alistemos y que no vayan a soltar a los niños. Volvimos a caminar. Cuando vimos el río, todos nos asustamos, pero no hicieron nada y nos hicieron que crucemos el río. Yo ya no sentía los pies y al salir del río la ropa se congelaba poco a poco.

Después de eso, la migración nos ayudó y nos llevaron a una hielera, el apodo de un centro de migración nombrado así porque está muy frío adentro. Ahí pasamos dos días. Nos preguntaron la información personal y nos llevaron a un albergue en Nueva York. La gente era muy buena. Teníamos comida. Nos llevaban a las piscinas y  hacíamos muchas actividades. En el albergue, entramos el 19 de diciembre y salimos el tres de febrero. Aunque extraño mucho a mis seres queridos de mi país, estoy mejor con mi mami ya que ella es la única que ve por nosotros. Actualmente estamos estudiando y gracias a Dios todo nos está yendo bien.



 

Written: 03-26-24

My Trip to the United States

 

When my mother traveled to the United States in March 2021, life for me and my siblings completely changed. This happened because in my country (Ecuador) things were very bad: the pandemic, theft, corruption, many factors that made the country not a good source of resources since even work was scarce. My mother did everything to support me and my siblings, but it was very complicated since she was completely alone. She worked hard and continued fighting for us, but as time went by, we needed her a lot and she decided to bring us by her side. Things were not easy for her since she was alone and the trip was very expensive, but since we also needed her, she did everything possible for us to be by her side. After so much waiting, she gave us the news that we would finally be able to see her. That happened in December 2023. After all the paperwork, our trip was scheduled for January 3, 2024.

My siblings and I had to leave a day early since the flight left from another city (Guayaquil). We left on January 2nd and said goodbye to our loved ones with tears in our eyes and with the hope of one day seeing each other again. It was 3 in the afternoon and we got in the car directly to the Guayaquil airport. At 3:00 in the morning our flight left for El Salvador. We arrived at 6:00 in the morning and three hours later they picked us up and took us in a car to Guatemala. I want to emphasize that from there the worst part of the trip began. There was such tremendous heat that drops of sweat were falling from our foreheads and there were still three hours of driving left after arriving. They took us to an apartment and left the next day. They took us again and this time it was about six hours of driving, so we traveled for about three days, sometimes we rested or just stopped to eat, that was until we reached the border between Guatemala and Mexico (the worst part). First, we went through a jungle on a school bus. Afterwards, we had to get to a very awful place since it was like a place where they threw a lot of garbage and raised pigs. We walked through that place. Afterwards, we crossed a lake on rafts and at the end of that we arrived in Mexico. It was terrible, those days we spent there, since at the beginning they took us in trucks and it was also extremely hot and we had nothing to cover ourselves with. We arrived at a place where we could bathe and eat–by that time we already regretted the trip– but each day we made progress a little more. I prayed to God that time would pass quickly and I could finally see my mom. I met many people from different places in the houses where we rested. After having traveled almost all of Mexico, we arrived at the last house (the worst). We had to stay in that house for about four days since it was the last of our trip. The owner was very irritable. She was bothered by absolutely everything. She was not only like that with us, but also with the other people who were there.

The days passed and we had the worst part of the trip. When crossing the Rio Grande, it should be noted that it was winter and the weather was too cold. We almost had no clothes on and we arrived at the border called Piedras Negras. We arrived at that place on January 16th at three in the morning and the weather at -3 degrees made us walk for about 20 minutes. We arrived at a house that looked destroyed. They had a bonfire and there was a room only for women with babies and another where people could rest. Two hours passed and they told us to get ready and that they were not going to release the children. We walked again. When we saw the river, we were all scared, but they made us cross the river. I could no longer feel my feet and when I got out of the river my clothes slowly froze.

After that, migration helped us and took us to La Hielera or The Freezer, the nickname of a migration center named for how cold it is inside. We spent two days there. They asked us for our personal information and took us to a shelter in New York. The people were very good. We had food. They took us to the pools and we did many activities. We entered a shelter on December 19th and left on February 3rd. Although I miss my loved ones from my country a lot, I am better off with my mom since she is the only one who looks out for us. We are currently studying and thank God everything is going well for us.